El Baccarat es un juego de origen franco-italiano que cobró mayor trascendencia en los siglos 19 y 20 y se convirtió en el juego de casino por excelencia. Deauville y Montecarlo, dos de los casinos mas importantes de Europa, deben gran parte de su fama y éxito a las partidas de Baccarat que cada noche se celebraban en sus mesas.
El juego se disputa en sus variaciones “Punto y Banca”, “Chemin de Fer” y “En Banque”, y en él se manejan de tres a seis barajas de 52 cartas, mezcladas en conjunto y repartidas a partir del "zapato" o "shoe". Las cartas se distinguen en palos o figuras con numeraciones y los valores son los siguientes: rey, dama, jota y 10 = 0 puntos, As = 1, y las demás valen por su número.